Un negocio que surgió de una idea loca entre amigos, fue lo que le dió nombre al mismo: Treintaycinco. Treintaycinco es el código policial para atrapar a un loco en la calle, y fue lo que inspiró a los actuales cuatro socios, abogados e ingenieros de profesión a hacer lo que les gusta con la expectativa de que a la gente le guste, manteniendo siempre la calidad de la cerveza artesanal. En un inicio salieron al mercado con cinco cervezas artesanales y actualmente cuentan con 12 cervezas, además de algunos mercenarios, los cuales son colaboraciones con cerveceros caseros para potenciar a los cerveceros artesanales en el mercado

A partir de setiembre de este año la fábrica de cervezas inició un nuevo proyecto, Salón Comunal, el cual funciona como un bar para la comunidad cervecera artesanal, sin ser un bar tradicional, es por ello que solamente abren sus puertas al público los jueves a partir de las 6:00 p.m. en Ciudad Colón, en un ambiente relajado, divertido y rodeado de muy buena cerveza artesanal.

La alimentación se encuentra a cargo de diferentes Foodtrucks, resaltando el hecho de que la manera de trabajar de Treintaycinco es la colaboración, por lo que sintieron empatía con el sector de Foodtrucks, ya que los cerveceros artesanales en sus inicios estaban en la misma posición donde el gobierno no sabía cómo regularlos y de esta manera quisieron brindarles el espacio para que den a conocer y vender sus productos.

En los eventos de Treintaycinco resaltan las cervezas propias de la fábrica, sin embargo, todos los jueves hay una cervecería artesanal invitada.  

Más información:

Ignacio Castro

Treinta y Cinco Fábrica de Cervezas

ignacio@treintaycinco.com

 

 

 

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