Con una inversión estimada de 42 millones de dólares se construirá el nuevo campo de aterrizaje de la zona sur de Costa Rica, una obra que promete ser amigable con el ambiente y con capacidad para recibir aviones de 150 pasajeros. Los Embraer 190 y el Airbus A320, con capacidad de hasta 150 pasajeros, serán los aviones comerciales que podrán aterrizar en la pista del nuevo aeropuerto internacional que se pretende construir en la Zona Sur del país.

Se espera que el nuevo campo de aterrizaje, promesa de campaña de la presidenta Laura Chinchilla,  quede en construcción cuando concluya este gobierno.

La obra se enfoca dentro de un concepto “verde”, es decir que su diseño, construcción y operación atentarán lo menos posible contra el ambiente. Preliminarmente se determinó que se hará con US$42 millones.

El objetivo de la nueva terminal es estimular la llegada de turistas a la región, además de dotarla de una base de operaciones en caso de que se presente una emergencia en la parte sur del país.

La principal característica de los aviones que podrán aterrizar en la pista sureña es que son los de menor tamaño que ofrece la industria aérea para vuelos internacionales.

Se dispuso así en respeto al modelo de desarrollo turístico que tiene el sur, con hoteles de menor tamaño y un concepto más de recreación que de aventura.

En ese sentido se consideró conveniente construir una pista de aterrizaje de 2,2 kilómetros —un kilómetro menos que la del Juan Santamaría— por 45 metros de ancho.

Además contaría con una terminal para pasajeros con capacidad para atender a 150 personas simultáneamente, es decir solo un 10% de los turistas que alcanzarán en las nuevas salas de embarque que están por estrenarse en el aeropuerto de Liberia.

Por ser un aeropuerto internacional, contará con los servicios de Migración y Policía Aeroportuaria y Fiscal.

Actualmente el proyecto del aeropuerto del sur cuenta con el plan maestro y para este año esperan completar los estudios de viabilidad financiera, ambiental y de impacto socioeconómico, anunció Luis Carlos Araya, viceministro de Transporte Aéreo y Marítimo.

Se tiene previsto que los análisis pendientes se inicien en el primer semestre de este año y, si los estudios determinan que la obra reúne las condiciones básicas, su construcción arrancaría en 2013, comentó el jerarca.

La obra se desarrollará mediante licitación y no por concesión, como ha sido la constante en el plan de ampliación de los aeropuertos Juan Santamaría y Daniel Oduber.

Para edificar un aeropuerto “verde” se escogieron las Fincas 9 y 10 de Sierpe, en Osa de Puntarenas, pues se encontró que era de los pocos lugares libres de humedales.

A su vez, el nuevo plan contempla una asistencia ambiental, que incluye la protección de 7 mil hectáreas del humedal Térraba-Sierpe.

Fuente: La República

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