Emprender antes de los 30, Poke lo cuenta

Por: Andrea Rojas Ulate

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Conozca la historia de dos ex compañeros de colegio que siempre tuvieron la inquietud de crear algo y compartir una pasión en conjunto... pero fue hasta varios años después que la vida les dio la oportunidad de emprender juntos; hablamos del financiero costarricense Daniel Loría, de 27 años, y el chef canadiense William Ayre, de 29 años, ambos propietarios de Poke.

Poke es un restaurante costarricense de comida hawaiana rápida, saludable y fresca, que a través de pokes o bowls, que se preparan a través de la metodología built your own, busca que el cliente mezcle la creatividad con sus preferencias gastronómicas en un mismo sitio. Con más de 100 combinaciones, Poke busca innovar a un precio económico y un servicio ameno.

Con un público meta bastante amplio, Poke está dirigido tanto a trabajadores de oficina hasta una pareja joven millenial. ¿Y sobre los precios? El poke pequeño, el pokito, tiene un costo de 4500 y el poke grande, el pokote, cuesta 6500; sin embargo, también está la posibilidad de comprar el poke en combo.


Sobre los propietarios
 

Will ya tenía experiencia abriendo restaurantes en Costa Rica, pues antes  de Poke ya había abierto 3 sitios más. Este canadiense, tenía un restaurante de mariscos en Playas del Coco, en donde ofrecía un tuna poke bowl y unos nachos de poke, y ambos platillos eran los más cotizados del local, por lo que él sabía que era alrededor del poke de donde debía crear un restaurante.

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Por lo que poco a poco, el chef tomó la decisión de estudiar más a fondo esta gastronomía, además, se dio cuenta de que al ser el clima de Hawai muy parecido al nuestro, hay facilidad para conseguir los mismo productos.

Mientras que por otro lado, Loría se encontraba trabajando en Carao Adventures, un fondo de inversión de capital de riesgo para emprendedores.  Y fue hasta hace poco más de un año que ambos se arriesgaron a emprender juntos Poke Plaza Tempo, luego de dos años de aterrizar todas las ideas; y hoy, un poco más de un año después de inaugurar ese local, estrenan otro en Urban Plaza, Pozos.

 

El nuevo local

 

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El más reciente local tiene poco más de un mes; sin embargo, las primeras semanas lo que hicieron fue implementar un soft opening, que consiste en no darle demasiada publicidad a la apertura y simplemente ver si las personas entran o no.. de manera que sea posible analizar lo que se debe modificar.

¿Por qué crear dos restaurantes tan cerca el uno del otro? Los dueños resaltan que esto porque mucha gente de la zona de Santa Ana y Lindora les escribía o comentaba que les encantaba Poke, pero que lastimosamente en una hora no les daba tiempo de llegar al local de Escazú. También, al tener tener dos restaurantes relativamente próximos, les permite a los propietarios estarse moviendo entre uno y el otro; así como ampliar la zona de cobertura.  

 

Aceptación del nuevo local

Hasta el momento, ambos destacan que están muy contentos con la aceptación que ha tenido el local, además de que como añade Will “en este momento ya tenemos la confianza y el servicio que merecen nuestros clientes”.

 

El concepto de Poke

Con la misma esencia, pero con un funcionamiento diferente, Poke Urban Plaza busca que el cliente dure menos mientras escoge los ingredientes de su comida; así como también hay un diseño de menú diferente, más sencillo y con menos palabras. La música para ambientar también tiene un mood más relajado.

 

Empresa sostenible

Como su comida tiene severos guiños orientales, hay productos que definitivamente vienen desde Asia, pero todas las frutas y vegetales son de Costa Rica. “Trabajamos activamente con nuestro proveedores, que cumplan con la sostenibilidad y técnicas ambientales; asimismo, buscamos minimizar nuestra huella en la comunidad, por lo que todo es compostable, no se usa plástico y todos los productos son biodegradables” cuenta Loría.

Al mismo tiempo, Will añade que “el aceite se recicla y luego se usa para combustible, hemos hecho un esfuerzo pro activo para minimizar la huella. También trabajamos en colaboración con Misión Tiburón Costa Rica”.

 

A través del tiempo

Tanto Daniel como Will se sienten sumamente contentos por la forma en que Poke se ha dado a conocer a nivel nacional; y consideran que su secreto, ya no tan secreto, para el éxito, ha sido crecer de manera sostenible y enfocarse en ofrecer calidad y una experiencia gastronómica.

Así como también añaden que su desarrollo va amarrado de las capacidades de ellos como equipo. Hacerle caso a todo el feedback que día con día su clientela les da, les ha permitido agregar ciertas cosas y quitar aquellas que tal vez para el comensal no son de interés.

 

Los mayores retos

Al principio, Daniel y Will revelan que sentían mucha incertidumbre en relación con el concepto de lo que querían para Poke; pues este es el reto más grande, saber qué quiere la gente. “Siempre existe ese constante susto de que las personas no reciban el producto de la manera correcta”, menciona Loría.

“El mayor reto para nosotros ha sido mantener el lado operativo, pues en el caso nuestro, a veces no podemos tener cierto producto, son esas variables que se nos salen de control, como cuando entran los vientos pesqueros y los pescadores no quieren buscar atún”, menciona Daniel sobre el reto número 1 de Poke.

 

Innovaciones

Sin duda, desde su primera apertura han implementado varias innovaciones para ser cada vez más sólidos, pues están conscientes de que la competencia avanza rápido, pues así como comenzaron el sistema built your own en el país, ya otros restaurantes están replicando la misma experiencia.

También se han preocupado por renovar el menú con la inclusión de las galletas de nutella con sal rosada y galletas de matcha con chocolate blanco, así como unos jugos 100% naturales y otros secretos que poco a poco irán revelando.

 

Planes a futuro

Por el momento,  esperan que el local sea todo un éxito, así como abrir en un momento dado un tercer local, pues desde el principio que comenzaron como emprendedores en conjunto,  tuvieron la idea de tener una cadena de restaurantes 100% nacional; “no tenemos fecha pero tenemos centros comerciales pensados”, revela Daniel.

¿Y su consejo para los emprendedores? “Yo les diría que aparte de la incertidumbre, los miedos y el esfuerzo; el convertir una pasión en trabajo vale verdaderamente la pena. El desvelarse, el preocuparse, los pleitos y el trabajar varias horas motivan día a día a seguir luchando, la cosa está en “creérsela””, finalizó Daniel Loría. Además, ambos coinciden en que nadie se imagina todo el trabajo que hay detrás de cada emprendimiento, por más grande o pequeño que sea, hay muchísima pasión en lo que se hace.